El éxito de los demás siempre funciona como un espejo.
¿Cómo determinar que eres envidioso? / foto depositphotos.com
La envidia es una emoción que casi nunca se expresa directamente. La gente rara vez habla de ella en voz alta, y suele disfrazarla de benevolencia, cariño o incluso apoyo.
Sin embargo, como escribe City Magazine, hay señales sutiles pero recurrentes que pueden delatar a una persona envidiosa incluso antes de que diga nada. Al mismo tiempo, es importante recordar que la envidia no tiene por qué ser malintencionada. Suele nacer de un sentimiento interno de carencia, comparación constante o frustración con la propia sitión.
El malestar por el éxito ajeno
Lo más frecuente es que la envidia se manifieste en el momento del éxito ajeno. La persona no expresa necesariamente un descontento abierto, pero puede quedarse callada de repente o cambiar de tono, así como «saltar» precipitadamente a otro tema. El logro de otra persona se percibe como una derrota personal, por lo que en lugar de alegría sincera hay tensión, que a menudo se enmascara restando importancia al resultado.
Elogio con un golpe oculto
A primera vista, las palabras amables pueden contener a veces un doble sentido, por lo que a veces se nota la envidia en los cumplidos con duda o comparación. Formalmente una persona reconoce tu éxito, pero al mismo tiempo también lo nivela. Este tipo de frases crean la sensación de que el logro es un accidente, el resultado de la ayuda de otra persona o algo no del todo merecido.
Comparaciones constantes innecesarias
Las personas envidiosas piensan a través del prisma de compararse y contrastarse con los demás. En las conversaciones, esto se manifiesta como una necesidad de enfatizar sus propios logros cada vez que hablan de los éxitos de los demás. De este modo, intentan recuperar la sensación de control y autoimportancia.
La tranquila alegría de los errores ajenos
Uno de los signos más reveladores de la envidia es el placer oculto en los fracasos ajenos. No se trata de alegría abierta, sino de alivio o confirmación interior de las propias dudas. La persona percibe el éxito de otra como una amenaza, y su caída como un logro temporal de comodidad.
Falta de apoyo en momentos importantes
Cdo más apoyo se necesita, las personas envidiosas suelen desaparecer, volviéndose inaccesibles, neutrales o distantes. La razón no siempre se percibe, pero tiene que ver con la dificultad de aceptar el crecimiento y el desarrollo de otras personas.
Según el artículo, las relaciones con tensión negativa oculta erosionan con el tiempo la confianza y el sentido de la propia valía. Si estas señales se hacen notar, te resultará más fácil poner límites, ajustar las expectativas y mantener una distancia saludable con esa persona.
Recordemos que anteriormente My escribió sobre un estudio en el que se preguntó a más de 15.000 personas casadas de 65 países qué afectaba a la felicidad en el matrimonio.
